¿Necesito un empaste dental?

Los empastes dentales son uno de los tratamientos más utilizados en cualquier clínica dental. A pesar de los métodos preventivos para evitar la caries dental, cada día hay pacientes que se visitan con nuestros dentistas para recibir este tratamiento que no solo elimina la infección cariosa, sino que devuelve la funcionalidad y la estética al diente dañado.

 ¿Cuándo es necesario un empaste dental?

Tu dentista tiene varios métodos para determinar si tienes una caries dental lo bastante importante como para recibir un empaste de composite. Existen cuatro métodos básicos de diagnóstico:

–          La observación: algunas manchas de color en tus dientes pueden indicar que hay una caries dental, pero no todas ellas lo hacen. El dentista utiliza una herramienta con un cabezal fino y puntiagudo para rascar superficialmente las manchas susceptibles de representar caries dental y descubrir si realmente el diente está infectado. Cuando el esmalte está sano es muy duro y se resiste a la presión realizada por la herramienta, mientras que si está dañado, se remueve con facilidad ya que está blando. Este instrumento es utilizado cuidadosamente por parte del dentista, que debe vigilar ya que de ejercer una presión excesiva puede provocar daño en el esmalte sano.

–          Tinte de detección de cavidades: este tinte es una buena herramienta ya que se queda pegado a las zonas infectadas pero se elimina de las zonas sanas. De este modo, indica dónde hay caries dentales.

–          Radiografías: las radiografías son una herramienta fundamental para detectar caries dentales en la pared interproximal, es decir, entre los dientes así como en el interior de la corona dental. Permiten observar daños que no son visibles al ojo humano ya que el mismo diente los esconde.

–          Láseres que ayudan a la detección de cavidades: estos láseres miden los cambios provocados por las caries. Son especialmente útiles en las fosas de los dientes y las fisuras de los molares y los premolares.

La caries dental no es la única razón por la cual puedes necesitar un empaste. Estas son algunas otras razones que pueden requerir este mismo tratamiento:

–          Dientes rotos o agrietados.

–          Dientes que se han visto desgastados por culpa de un uso u hábito anormal:

  • Morderse las uñas.
  • Apretar o rechinar los dientes (bruxismo).
  • Utilizar los dientes como herramienta para abrir o coger alguna cosa.