Claves de la salud bucal de los más pequeños

odontopediatriaAunque las pautas de conducta en la higiene bucal con los niños deben de ser muy similares a los que tenemos los adultos, lo cierto es que en la infancia hay una serie de peculiaridades que deben de ser tomadas en cuenta para tratarlas de la manera adecuada.

Por ello existe una rama de la odontología especializada en el tratamiento de la higiene y salud bucal de los niños que se llama, como no podía ser de otra manera, odontopediatría, cuyo principal objetivo es que los niños puedan llegar a edad adulta con unos dientes permanentes sanos y con una estructura bucal adecuada.

¿Cómo debe de ser la higiene bucal en los niños?

Desde la más temprana edad, incluso cuando son simples bebés, es importantísimo que los niños se acostumbren al cepillado y limpieza de su boca después de cada comida. De esa manera se conseguirá por un lado mantener la boca limpia y los dientes sanos, y por otro, conseguir sentar las bases para la rutina del futuro.

Los dientes de leche, aunque acaban desapareciendo, son fundamentales para evitar que se puedan producir infecciones a través de caries que se puedan extender de manera excesiva. Por esa razón, la odontopediatría aconseja tratamientos más agresivos en caso de detectar una caries, sobre la base de que el diente al final acabará desapareciendo.

¿Es importante la nutrición de los niños para su salud bucal?

No es importante, es esencial. La dieta en la edad infantil debe de llevar asociada alimentos con una buena cantidad de calcio, fósforo y flúor, elementos que ayudan al mantenimiento de los dientes.

También es esencial intentar que los niños no coman entre comidas, ya que este picoteo, normalmente dulce y sin cepillado posterior, es muy dañino para los dientes, por los azúcares que desprenden los productos ingeridos y, sobre todo, porque rara vez se produce una limpieza bucal posterior.

En definitiva, la odontopediatría aconseja sentar las bases de la higiene bucal desde la más tierna infancia y cuidar la alimentación de nuestros niños, para conseguir que no tengan que arrepentirse en edad adulta.